En 2018, Uber importó alrededor de 8.000 bicicletas eléctricas a Estados Unidos desde China en un lapso de dos semanas, según un informe de noticias de USA Today.

El gigante del transporte compartido parece estar preparándose para una importante expansión de su flota de bicicletas, acelerando su producción.

El ciclismo desempeña un papel fundamental en la movilidad personal a nivel mundial, pero podría desempeñar un papel mucho mayor en el impacto positivo sobre el medio ambiente global. Dada su comodidad, beneficios para la salud y asequibilidad, las bicicletas representan una proporción mucho mayor del transporte urbano de pasajeros, a la vez que ayudan a reducir el consumo de energía y las emisiones de CO2.2emisiones en todo el mundo.

Según un informe publicado recientemente, el cambio global hacia un mayor uso de la bicicleta y de la bicicleta eléctrica observado en los últimos años podría reducir el consumo de energía y las emisiones de dióxido de carbono del transporte urbano hasta en un 10 por ciento para 2050, en comparación con las estimaciones actuales.

El informe también concluye que este cambio podría ahorrar a la sociedad más de 24 billones de dólares. La combinación adecuada de inversiones y políticas públicas puede permitir que las bicicletas y las bicicletas eléctricas cubran hasta el 14 % de los kilómetros recorridos en zonas urbanas para 2050.

Construir ciudades para ciclistas no solo generará un aire más limpio y calles más seguras, sino que también ahorrará a las personas y a los gobiernos una cantidad sustancial de dinero, que podrá destinarse a otras cosas. Esa es una política urbana inteligente.

El mundo presta cada vez más atención a la industria del ciclismo, ya sea en carreras competitivas, actividades recreativas o en los desplazamientos diarios. No es difícil prever el crecimiento constante de su popularidad, a medida que la pasión por el ciclismo se intensifica debido a una mayor conciencia ambiental.


Hora de publicación: 21 de julio de 2020